La cinematografía aérea añade una perspectiva que cambia por completo la forma en que se cuenta una historia visual. Como piloto de dron con licencia y más de 7 años de experiencia, combino el control técnico del vuelo con mi formación como director de fotografía, lo que me permite componer cada plano aéreo con la misma intención narrativa que cualquier otro encuadre.
Trabajo con drones de tamaño medio, como la serie DJI Mavic, ideales para entornos urbanos y rodajes ágiles, y con modelos de mayor tamaño como el DJI Inspire, cuando el proyecto requiere mayor calidad de imagen o capacidades de vuelo más exigentes. Esta versatilidad me permite adaptarme a publicidad, cine, eventos y proyectos inmobiliarios, entre otros sectores.
Más allá de la parte técnica, lo que aporto es una mirada cinematográfica: cada vuelo se planifica pensando en la luz, el movimiento de cámara y el resultado final dentro del montaje. Si tu proyecto necesita imágenes aéreas con un acabado profesional, puedo ayudarte a planificar e integrar esas tomas dentro de tu rodaje.